
Escribir un blog es difícil, si… es difícil incluso al incluir el no cometer errores gramaticales, o quemarse las pestañas para evitar morir de la vergüenza cuando algún stalker se dé cuenta de que caes en burradas tipo kínder como cambiar la letra c por la s o malinterpretar una palabra. “Chico, pon atención a lo que escribes” te comentan, y para no pasar por pedante (porque al ser 'catire' no solo te creen inmamable fácilmente sino también cotufa….), suceden dos procesos de contingencia en mí, primero tengo que amarrar mis manos para obviar el marginal “chico” y luego fingir ser muy cool y aceptar la derrota ante la estampida académica de los lectores… pues aparentemente todos son unos malditos Andreses (si, Andreses como plural de Andrés), Bellos por estos lares.
En los últimos meses, salen a la luz los “bloggers”…. Si, “bloggers” como título ante la sociedad…. ¡Bravo! Ya no eres bachiller, ¡eres un Blogger!, Hasta decirlo suena suuuuper cool. Te reto a repetirlo conmigo en voz alta y no sentirte rubia: -Bloooouuuuhhh guuuuuuuuuueeerr- Vamos, que gran patraña y balurdes con las que nos sorprenden esta vez.
Escribir en un blog es más que poner mil fotos y describirlas, escribir un blog es más que tocar un teclado y dejar plasmado como te fue en el día, ¡Hay que tener contenido! y es ahí donde se centra la ira de mi proceder. El Snobismo se ha casado con la falta de cultura y nos ha traído a esta cuerda de infames creaturas (feas en muchos casos, y tristes en muchos más), que inactivan el movimiento cerebral cuando nos topamos con sus páginas y que entristecen la esperanza en la generación futura del país.
Háganle un favor a Venezuela “Bloggers”…. Quédense en las escaleras de los centros comerciales o luchen por tener algo digno a su existencia por delante… ¡como el metro de Caracas!



